domingo, 28 de diciembre de 2008

Tus propósitos para el año 2009

La llegada del año nuevo nos invita a plantearnos vida nueva.

Revisamos nuestra vida durante este año 2008 y nos damos cuenta de que hemos tenido satisfacciones y frustraciones, y también pensamos que tenemos cosas pendientes. Plantearse propósitos para el año nuevo es una forma de mantener la continuidad en nuestros proyectos, de iniciar nuevos y de considerar opciones que no habíamos considerado hasta ahora. Esto mantiene viva nuestra voluntad de cambiar para bien, de evolucionar, de mejorar, de mantenernos en movimiento.

Para esto hemos querido ofrecerte una serie de tips para definir tus objetivos o propósitos de año nuevo. Siguiendo estas simples sugerencias pondrás en marcha las fuerzas internas que te llevarán a la acción para hacer del año 2009 un año de logros, satisfacciones y alegrías. Pero recuerda que ES SOLO A TRAVÉS DE LA ACCIÓN QUE CONSEGUIRÁS RESULTADOS.

 

UN PROPOSITO EFECTIVAMENTE DEFINIDO:

 

ü      Es atractivo, potenciador, realista…

ü      Se define en presente (Evitar empezar con las palabras: Quiero, quisiera o Intentar).

ü      Es cuantificable y medible; debe incluir un proceso de respuesta (Feedback).

ü      Está situado en el tiempo. Tiene una fecha de inicio y una de finalización.

ü      Está exento de negaciones y de comparaciones. (Evitar la palabra “Más”; ejemplo: Ganar más dinero.).

ü      Es ecológico; armonioso con tus valores y tu equilibrio interno y externo.

Juan Carlos Loreto - Coaching  (ver blog del autor) 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2008

En el día de los derechos humanos: "yo con condón"

Adolescente significa literalmente “adolecer de ciencia”; es decir, “irresponsable”, carente de discernimiento propio. Hace referencia  a un momento de necesidad de tutela de la sociedad: Padres, Maestros, autoridades  por la excesiva debilidad de las personas a esa edad. Es un segmento de edad entre los 12-16 años aproximadamente.

 La Juventud es lo que sigue a la adolescencia, y en teoría al menos, debería ser lo contrario: EXCESO DE CIENCIA, el joven es el que se descubre individuo, quiere aportar, conquistar, se asumen ideologías, valores, IDEALES, SUEÑOS  y tanto así que muchas veces cae/mos en  excesiva radicalidad…….pero es el momento de las grandes proezas, de viajar por el Mundo, proclamar revoluciones, equivocarse arriesgando…..

 Si de la adolescencia no sigue la Juventud, y se continúa con la “ADOLES-CENCIA=Adolecer de ciencia”, entonces ya no tenemos juventud sino , borreguismo, y con perdón de los borregos.

Es decir el adolescente que no se convierte en joven , es automáticamente, un borrego.

Tenemos cada vez menos jóvenes, y cada vez más borregos.

Borregos que quedan mudos y quietos ante el aumento de un 50% de paro juvenil en un año.

Borregos  que se quedan en clase ante la tremenda agresión de Bolonia.

Borregos que enriquecen una y otra vez a vampiros  haciendo caja y huyendo a la salida del sol.

Borregos incapaces de recordar que hoy es el Día de los Derechos Humanos.

Borregos, incapaces de ser libres y cultivarse porque eso no contabiliza.

Borregos  como los del anuncio rapero a las ordenes del Ministerio…..(yo con condón)

No me interesa los adolescentes pasados de edad, sino la JUVENTUD


1.-EQUIVOCADA O NO..QUE PARALIZA GRECIA POR LA MUERTE DE OTRO JOVEN A MANOS DE LA POLICIA,

2.-LA QUE ARRIESGA COLGÁNDOSE DE LA LIANA PARA EVITAR UN DESASTRE ECOLÓGICO.

3.-LA QUE  SE AFANA EN PLANTAR ARBOLES PARA QUE EL PLANETA SOBREVIVS..

4.-LA QUE VIAJA POR TODO EL MUNDO PARA APOYAR CAUSAS JUSTAS.

5.-LA QUE NO ACEPTA INTROMISIONES EN SU VIDA SENTIMENTAL, NI PARA REPRIMIR, NI PARA DAR LECCIONES.

6.-LA QUE SUEÑA CON IDEALES Y PROCURA VIVIR EN ELLOS.

7.-LA QUE VIVE POR EL ARTE.

 

Da igual que el lector esté o no de acuerdo en alguno de estos puntos: la Juventud  se equivoca porque muchas veces puede faltarle reflexión, pero es porque le SOBRA ACCIÓN. Ojalá  tuviéramos este problema, porque el problema que tenemos es mucho peor.

La juventud es en realidad un estado del Alma, un impulso a la acción permanente, quizá equivocada, pero llena de significado y nobles sentimientos. JUVENTUD ES VOLUNTAD DE PODER.

 La juventud está desapareciendo, ……….Tenemos que reanimarla.

 “LA JUVENTUD NOS ABSUELVE DE EQUIVOCARNOS, PERO QUE CADA UNO APORTE LO QUE SEPA”

Avalancha,

“Heroes del Silencio”

Sani

 

domingo, 7 de diciembre de 2008

El fracaso no existe

El fracaso es una ilusión y, como tal, desaparece toda vez que nos hacemos conscientes de su inexistencia.
Si la afirmación inicial le ha impactado, debemos advertirle que este artículo ha sido escrito de forma contundente y rotunda, con la intención de minar una creencia profundamente arraigada en nuestras sociedades orientadas al éxito y que sostiene uno de los miedos más limitantes de nuestros tiempos: el miedo al fracaso.
Si usted acepta las ideas que plantearemos en este escrito, dará un paso importante en la liberación de su potencial creativo. Si no puede aceptarlas, no pasará nada distinto a lo que ha estado pasando en su vida. Juzgue usted mismo.
Fracasado es un adjetivo que no gusta a nadie y puede ser uno de los peores insultos que puede recibir cualquiera. Las personas que sostienen la ilusión del fracaso en sus vidas suelen manifestar serios problemas emocionales; caracterizados por sentimientos de frustración, culpa, desgano y apatía, entre otros sentimientos negativos. Al no poder soportar dichos sentimientos optan por compartirlos con otras personas que comparten sus ideas o manifestarlos en forma de envidia, rencor o sabotaje hacia las personas orientadas al éxito. Esas mismas personas pueden sentirse profundamente dolidas al hacerse conscientes de que el mantener esta idea consigue que caigan reiteradamente en situaciones que reafirman esta condición.
“Sea un profeta de sus fracasos y será un profeta de éxito”. Esta frase nos sugiere la idea de la profecía autocumplida. Toda vez que iniciamos un proyecto (llámese matrimonio, maternidad, paternidad, trabajo, empresa, etc.) con la certeza de que no funcionará, haremos lo posible, consciente o inconscientemente, para que fracase o, por otra parte, no haremos lo suficiente para que tenga éxito. Después coronamos el suceso con la frase reafirmante “Ya sabía yo que no funcionaría”. A veces solo basta con la duda inicial para iniciar una espiral decreciente que lleva el proyecto al resultado no deseado.
El antídoto para el fracaso se llama RESPONSABILIDAD. Toda vez que aceptamos la responsabilidad de los resultados de todo lo que pensamos, decimos o hacemos, asumimos el poder que tenemos sobre estos resultados. Es importante recordar que el considerar las circunstancias y elementos ajenos a nosotros, la forma en que ellos nos afectan y el como lidiar con ellos también es nuestra responsabilidad. Las personas que aceptan la causalidad en todos los fenómenos de la vida reconocen que en todo momento siembran las semillas causales de los efectos que cosecharán en el futuro. Las enseñanzas budistas nos hablan con bastante propiedad sobre esta ley de causa y efecto o karma.
El fracaso es fracaso hasta que lo convertimos en EXPERIENCIA. Un resultado no deseado permite evaluar el desempeño realizado con miras a emprender nuevas estrategias o plantear nuevos objetivos más acordes con las capacidades de la(s) persona(s) implicada(s) en un proyecto a fin de alcanzar el éxito. De esta forma se convierte en la oportunidad de ver que hay una forma mejor de hacer las cosas y más adaptada a nuestras capacidades. 
Toda persona que acumula experiencias y aprende de ellas tiene el éxito asegurado. Cuando damos importancia a las experiencias nos fijamos en el camino mientras lo recorremos; el viaje se hace agradable y provechoso y lo disfrutamos tanto como la idea de llegar al destino deseado. Finalmente nos damos cuenta de que el éxito está en aprovechar el camino. Así que no te detengas y abre los ojos.
Juan Carlos Loreto - Coaching  (ver blog del autor)

domingo, 23 de noviembre de 2008

La Soledad produce frio

La soledad produce frío
Nuestra percepción de la temperatura cambia según el estado de ánimo

Expresiones como “calor humano”, “frialdad” o “quedarse helado” son más que simples metáforas o modos de hablar.

Científicos canadienses han demostrado que tienen base real. Según explica la Association for Psychological Science en un comunicado, el estudio realizado por la Universidad de Toronto relacionaría el frío con los sentimientos de aislamiento social.
Los psicólogos Chen-Bo Zhong, y Geoffrey Leonardelli, de la Rotman School of Management de la Universidad de Toronto, en Canadá, han demostrado la existencia de una correspondencia real entre el aislamiento social y el sentimiento de soledad, y por otro lado, la percepción de una bajada de temperatura del ambiente que nos rodea. También han demostrado que, ante la soledad tendemos a preferir algo caliente. Además este estudio puede ayudar a explicar el llamado “desorden afectivo estacional” que produce depresión y desgana a la entrada del otoño.
Para probar esta relación, los dos psicólogos dividieron a un grupo de voluntarios en dos subgrupos. A los componentes de uno de éstos se les pidió que recordaran una experiencia personal en la que se hubiesen sentido socialmente excluidos como, por ejemplo, la expulsión de un lugar público. De esta forma intentaron producir en ellos sentimientos de aislamiento y soledad. A los participantes del segundo grupo se les pidió que recordaran experiencias en las que se hubieran sentido aceptados.
Posteriormente pidieron a los dos grupos que hicieran una estimación de la temperatura que, según ellos hacía en la sala en que se encontraban. Aquellas personas que estuvieron pensando en experiencias de aislamiento social fueron las mismas que señalaron sentir más frío en la sala, llegando a haber una variación en las valoraciones entre los 12 y los 40ºC. Es decir, que el simple recuerdo de una experiencia de exclusión social realmente les provocó la sensación de que la temperatura ambiente era más fría frente al resto de los participantes que se habían sentido integrados.
En un segundo experimento, provocaron estos sentimientos de exclusión a través de un juego de ordenador, diseñado para que a algunos de los jugadores se les tirase muchas veces una pelota en pantalla, mientras que a los otros no se les tiraba la pelota y quedaban fuera del juego.
Después, se les pidió a los participantes que expresaran lo que en aquellos momentos les apetecería beber o comer; de nuevo los resultados sorprendieron a los investigadores, pues los jugadores “marginados” tendieron mucho más a preferir una sopa o un café calientes que el resto de los jugadores, lo podría deberse al sentimiento psicológico de frío provocado por el haber sido aislados en el juego.
Los científicos señalan que con estos experimentos se abre una nueva vía de exploración acerca de la relación entre nuestra psique y nuestra percepción del ambiente, y que se podría vincular a ciertos desórdenes mentales asociados al clima, como el desorden afectivo estacional (SAD), trastorno que suele aparecer al comienzo del otoño o del invierno y entre cuyos síntomas se incluye depresión, falta de energía, disminución del interés o aumento del apetito y, como consecuencia, también del peso- y que hasta ahora se creía que se producía exclusivamente por la disminución de la luz solar en los meses más fríos.
El presente estudio indicaría que, además, las bajas temperaturas también contribuirían a la aparición de sentimientos de tristeza y de aislamiento. Quedaría por comprobar, por último, si también está relacionado con los altos índices de suicidio en los países nórdicos, y así mismo, con la “fuga” o “migración estacional” de los habitantes del norte a los países más luminosos y calurosos del Sur, además de algunos elementos asociados tradicionalmente a las culturas “mediterráneas” como la tendencia (tristemente cada vez menor en nuestras grandes ciudades) a establecer relaciones familiares y sociales extensas y frecuentes, y la imagen de alegría, de gusto por la vida, que hacen a esta parte del mundo más atractiva para los foráneos. Sólo habría que volver a redescubrir este modo de vida y fomentarlo, combatiendo de esta forma el cada vez más extendido individualismo y la soledad con el “calor humano”.

Cristina Díaz

miércoles, 19 de noviembre de 2008

En el día mundial de la filosofía proclamado por UNESCO


Desde el año 2002, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) ha establecido que el tercer jueves de noviembre de cada año se celebre el Día mundial de la Filosofía, promoviendo en todo el mundo el interés por una actividad que históricamente se encuentra en el núcleo de todos los avances civilizatorios de la Humanidad.
Sirva este power point como una humilde contribución en la celebración de este día. 
El Hilo de Ariadna es símbolo del lazo que une las cosas, aquello que vincula nuestro pasado con el presente, al Hombre Exterior con el Hombre Interior, a lo Eterno con lo Pasajero. Es la riqueza de la Sabiduría

domingo, 2 de noviembre de 2008

El Darwinismo en crisis: la tercera vía


Una “tercera vía” está surgiendo en el ámbito del conocimiento de la evolución biológica que habla de reconocer que la Naturaleza está constituida de modo inteligente...

Hablar de la crisis del darwinismo no es tanto propósito de intenciones como el enunciado del último capítulo que ha comenzado a 

escribirse en el conocimiento científico de la vida. No es el conjunto de aspiraciones de un puñado de fanáticos creacionistas, sino la dirección que están tomando los últimos avances en el estudio del genoma, por no citar también la embriología y la microbiología. Todo apunta a la necesidad de una profunda revisión de lo que se tenía por válido en la explicación de la evolución de la vida.

La importancia de todo esto no se limita tan sólo a un aspecto meramente academicista o minoritario del conocimiento, sino que sus consecuencias son directas para el modelo de sociedad que nos hemos dado.

La propia teoría tuvo desde sus inicios una acusada reciprocidad con las características socio-económicas de la Europa del siglo XIX.

Efectivamente, Darwin formula su teoría en plena época victoriana, con su rigidez social, la supremacía de los imperios coloniales y de la burguesía capitalista, y la concepción de razas y clases superiores e inferiores. Malthus teoriza acerca del crecimiento demográfico, la demanda de recursos y la necesidad de impedir el apoyo a las clases pobres para limitar su expansión. El concepto de "lucha por la supervivencia" comienza a prevalecer. Son también los momentos de las teorías económicas de Adam Smith, que preconiza el libre mercado y la libre competencia.

Desde el punto de vista científico ya se estaba estudiando la evolución desde hace décadas, tanto por autores franceses (Lamark, Diderot) como ingleses. Más de treinta naturalistas anteriores a Darwin ya hablaban de evolución, incluso especulaban acerca de la selección natural. Frente a Darwin no sólo estaba el creacionismo, sino también un conjunto de teorías científicas de semejante peso y calado.

Desde el punto de vista personal, Darwin es un clérigo anglicano sin una formación académica, pero con una situación económica acomodada y una gran capacidad de trabajo, que le permiten dedicarse al estudio especulativo.

En realidad, Darwin no expone ideas nuevas, puesto que ya eran conocidas antes. El éxito de las teorías de Darwin se debe a la sencillez de su idea de selección natural de los más aptos como forma de evolución, y a que sabe promocionarse muy bien, por encima de sus "competidores". La propia idea de la selección natural también fue promovida por un gran zoólogo amigo suyo, Wallace, que sin embargo no creía que dicho mecanismo fuese suficiente para explicar la aparición del hombre. Por último, la gran acogida y divulgación de estas ideas se debe también a que suponen un espaldarazo científico al incipiente capitalismo y sistema de mercado libre, en el que la competencia, la eliminación de los débiles y la supremacía de los mejores y más fuertes encuentran justificación en una teoría que defiende eso mismo como forma de organización de la Naturaleza.

Tras varias décadas de crisis, los avances de otras ramas de los estudios naturales como la Biometría, la Ecología y fundamentalmente la Genética renuevan el impulso del darwinismo. Se lanza la teoría cromosómica, mediante la cual se expone que cada carácter está regido por un gen, situado en los cromosomas que se transmiten de generación en generación. Se desarrolla rápidamente la Genética de Poblaciones, con elaborados desarrollos matemáticos que permiten predecir cómo se difunden entre los conjuntos de individuos las variaciones nuevas.

Todo parece encajar y se crea la llamada teoría sintética de la evolución (o neodarwinismo), mediante la cual la evolución de los seres vivos se realiza de forma gradual por medio de la selección natural sobre las pequeñas mutaciones genéticas producidas al azar. Este mecanismo sirve tanto para los pequeños cambios entre especies o subespecies, como para la creación de grandes grupos. Todo se basa en la acumulación de pequeñas variaciones surgidas al azar y seleccionadas por el entorno si se adaptan mejor a él.

Desde el punto de vista social, el buen acogimiento con que se reciben las ideas de Darwin entre la burguesía industrial, se transforma en pocas décadas en toda una ideología social. Así surge el darwinismo social, mediante el cual se justificaron políticas tremendamente injustas. Comienza a difundirse la eugenesia, es decir, la aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana. Se aprobaron y desarrollaron leyes, en Estados Unidos y Alemania, que propiciaron la esterilización de cientos de miles de personas para impedir la proliferación de "rasgos inferiores" supuestamente asociados a la herencia. El darwinismo sirvió de justificante a los regímenes racistas de la primera mitad del siglo XX. En honor a la verdad hay que decir que todas las aberraciones que se cometieron como una mala consecuencia del darwinismo, han sido denunciadas y superadas por la propia clase científica. Pero todavía quedó el poso de la "supervivencia del más fuerte".

Mediante el darwinismo se ha llegado también a explicar el comportamiento como fruto de la selección natural. Así, la competencia es la aptitud natural, y el altruismo sólo se concibe porque en un momento determinado fue útil. La sociedad competitiva acabó predominando frente a la sociedad cooperativa, que propugnaban ideólogos de las diversas revoluciones decimonónicas. Kropotkin, aristócrata y anarquista ruso, por ejemplo llegó a defender que en realidad la selección natural favorecía la ayuda mutua frente a la competitividad. Pero no fue seguido.

¿Cuál es la situación ahora? De desmoronamiento del viejo paradigma.

Frente al darwinismo nunca ha dejado de haber objeciones. Las más perseverantes y sólidas han sido las relativas al gradualismo (no se encuentran eslabones perdidos en el registro fósil), las mutaciones al azar y la capacidad de la selección natural para producir el aislamiento reproductor que hace falta para producir una nueva especie a partir de otra. Teniendo en cuenta estas variables, Stephen J. Gould plantea ocho perspectivas de la evolución, es decir, ocho posibles combinaciones teniendo en cuenta el modo de cambio (debida al medio ambiente o a factores internos), la dirección (al azar o finalista) y el tiempo (gradual o a saltos). Llegó a formular una teoría (la llamada de los "equilibrios puntuados" o puntuacionista) opuesta al darwinismo en algunos planteamientos, aunque admite la selección natural como motor principal.

Tras la segunda mitad del siglo XX surgen teorías que cuestionan algunos de los postulados del neodarwinismo. Pero las objeciones más fuertes provienen de manos de filósofos de la ciencia y del avance de materias como la Genética, la Embriología y la Bioquímica.

Karl Popper, uno de los más prestigiosos filósofos de la ciencia del siglo XX sostuvo que el darwinismo tiene un carácter tautológico ("los que sobreviven son los más aptos" es un pensamiento circular), y por tanto, como toda teoría tautológica, tiene un poder explicativo prácticamente nulo. No es posible contrastar las hipótesis y no es una verdadera teoría científica. Para que llegase a serlo (con posibilidad de contrastar falsadores, es decir, conocer e identificar lo falso) tendría que reformularse de nuevo. Para ello, Popper sugirió una serie de cambios que obligarían a admitir que la selección natural no siempre sería el motor de la evolución, puesto que los seres manifiestan también voluntad de acomodar el entorno a sus necesidades.

Lynn Margulis, destacada microbióloga, ha llegado a postular, tras sus trabajos con bacterias y otros organismos unicelulares, que los mayores niveles de complicación en la organización celular se deben a procesos de simbiosis, y que esta integración de los contenidos genéticos de una especie en otra es el principal motor de la evolución, independiente de la selección natural.

Los avances en genómica han supuesto una auténtica revolución. Hoy sabemos que los caracteres no están controlados sólo por genes. No es cierto lo de "un gen, un carácter". Por lo tanto, la alteración de la frecuencia génica no es la "materia prima" sobre la que trabaja la selección natural. Los genes están controlados por otros genes y por varios niveles de regulación. Influye también la célula en la que se encuentre el gen, el momento de desarrollo y determinadas condiciones ambientales del interior celular. Existen genes móviles denominados transposones, que se trasladan de unas partes a otras del genoma, y largas cadenas aparentemente inertes, llamadas intrones. Incluso se han identificado múltiples secuencias de ADN bacteriano (muchas más de doscientas en el genoma humano) y retrovirus insertos en los cromosomas, responsables de la codificación de proteínas. Además, se han descubierto los llamados genes Hox, que controlan el desarrollo morfológico en la embriogénesis, y que se encuentran en todos los grandes grupos.

En definitiva, parece que la genética, que a principios del siglo XX dio aire al neodarwinismo al proporcionar la "materia prima" para que opere la selección natural, avanza en el sentido contrario: podrían darse cambios en los caracteres del individuo sin que intervenga la selección natural, sino procesos estrictamente internos.

Otro de los grandes puntos débiles que se está encontrando en la teoría sintética de la evolución es con respecto a su falta de correspondencia con principios de la física moderna. D'Arcy Thompson puso de relieve cómo muchos aspectos del crecimiento y de la forma de los seres vivos se deben exclusivamente al cumplimiento de leyes físicas. Por otro lado, según se está demostrando con las investigaciones sobre los sistemas complejos, estos tienden al orden de manera natural, por una suerte de leyes innatas del sistema. Las consecuencias en biología son evidentes, tanto en el origen de los primeros agregados biológicos como en la organización de los sistemas biológicos. Biólogos como Kauffman están estudiando cómo los ecosistemas y los organismos son sistemas complejos y se ordenan de forman natural. En ambos casos, independientemente de la selección natural.

El asunto del azar también es discutido a la luz de la Física. Los procesos vitales se comportan de manera cuántica; es decir, se van autoorganizando en niveles superiores que sólo tienen sentido teniendo en cuenta los inferiores. Ejemplos: La formación de células eucariotas partiendo de bacterias, la formación de tejidos desde células, etc. Todo esto plantea una dirección (ausencia de azar). También están las nociones finalistas derivadas de la física relativista: el tiempo es una dimensión extendida, como el espacio. Los hechos actuales dependen del tiempo pasado y del tiempo futuro. Por lo tanto, la evolución de los seres vivos no es un proceso azaroso.

Actualmente se habla de la evolución a dos niveles: macroevolución, o formación de los grandes grupos de seres vivos, y microevolución, o pequeñas adaptaciones específicas a determinadas variaciones ambientales. Se está postulando que en el seno de cada uno de los Filum (divisiones de los seres vivos en grandes grupos: artrópodos, gusanos, cordados, etc.) puede existir una especie de programa interno de macroevolución, de tal manera que éstos se irían desarrollando a lo largo del tiempo de acuerdo con este programa interno, independientemente de la selección natural.

Por último, como parte de estas breves menciones de planteamientos alternativos al darwinismo (no están todos, ni mucho menos), no puede dejarse de lado el resurgimiento de la teoría de los caracteres adquiridos del biólogo francés Lamarck, principal oponente de Darwin. Estudios recientes en inmunología ante enfermedades y en la resistencia a los plaguicidas por parte de plagas están haciendo desempolvar esta teoría, mediante la cual los caracteres se van adquiriendo mediante el uso.

Lo cierto es que está surgiendo una "tercera vía" poderosa en el ámbito del conocimiento de la evolución biológica. Los darwinistas ortodoxos siguen planteando el discurso en términos de neodarwinismo o creacionismo (que dicho sea de paso, también está renaciendo sorprendentemente: los que siguen al pie de la letra los primeros versículos del Génesis crecen como la espuma). Pero la realidad va por otros derroteros y ya se habla de reconocer que la Naturaleza está construida de modo inteligente sin necesidad de recurrir al creacionismo forzoso.

Honestamente, no creo que estemos frente al fin del darwinismo como teoría científica, la cual tiene aspectos plausibles a determinadas escalas de la ecología de poblaciones. Sin embargo, ya no puede seguir estableciéndose la idea de que la evolución de los seres vivos, como concepto, es sinónimo de darwinismo, neodarwinismo o teoría sintética de la evolución.

Tomando los conceptos desarrollados por Kuhn, otro filósofo de la ciencia, el viejo paradigma que acoge al neodarwinismo queda obsoleto y hay que cambiarlo por un nuevo paradigma: una nueva revolución científica.

En el fondo, todo el debate se centra entre la concepción de un mundo materialista y la concepción de un mundo no exclusivamente materialista.

Manuel J. Ruiz

sábado, 18 de octubre de 2008

La intimidad en la sociedad de la información

Resulta arriesgado hablar hoy del pudor cuando la sociedad hace gala de haberlo superado y predomina la retórica de la explicitación total, el decirlo todo y a voz en grito, el desenfado para hablar de lo íntimo y personal. Se sostiene que lo no espontáneo es falso, calculador e hipócrita. Si a esta lógica unimos la muy en boga moral de la autenticidad, resultará que lo reflexivo y voluntario será siempre hipócrita y falso.

 Podríamos redefinir el pudor  como la tendencia y el hábito de conservar la propia intimidad a cubierto de los extraños. Así se dice que una persona carece de pudor cuando manifiesta en público situaciones afectivas o sucesos autobiográficos íntimos. Es que la intimidad puede quedar protegida o desamparada en función del lenguaje, del vestido y de la vivienda. Se da una proyección espacial de la propia intimidad en la casa y en la propia habitación. Y el cuerpo, si bien no es la proyección espacial de la intimidad tampoco es algo meramente neutro y yuxtapuesto, puesto que yo soy también mi propio cuerpo. El pudor más que natural o cultural es estricta y genuinamente personal: "el pudor es el modo como una persona se posee a sí misma y se entrega a otra concreta".

 Muchos consideran obsesiva y malsana toda discreción. Sin embargo, una manifestación exagerada o indiscreta puede ocultar lo esencial. Una excesiva visibilidad acaba por hacer opaca a una persona o una situación. Es como si la auténtica personalidad quedase por completo oscurecida precisamente por la luz de los reflectores que les enfocan sin cesar. Máscaras vacías, tras lo cual no hay ningún rostro. Hay modos de exhibición de la realidad personal que en vez de desvelar un sentido acaban por banalizarlo y ocultar su verdad profunda. Mecánica fatal que reduce el sujeto a objeto, las personas a cosas.

 Hoy existe una obsesión por "sacar a la luz", por "revelar", por "hacer al fin público" realidades que requerirían una saludable penumbra para poder sostener, hasta en lo malo, la propia dignidad. Pareciera que no hay perversión, retorcimiento o vicio que no requiriera ser expuesto al público, desdramatizado y homologado.

 Cuando George Orwell acuñó la expresión "El Gran Hermano" en su novela 1984, quería subrayar lo espantoso de un régimen totalitario que aplasta a las personas al someterlas a un despiadado control visual.

 Todos sabemos que las torturas policiales se desarrollaban dejando al detenido completamente desnudo, ya que esa desnudez le dejaba más que en ningún otro momento preso de su enemigo.

 En los campos de concentración, la desnudez era utilizada psicológicamente como método de recordar la sumisión al verdugo.

 Ahora el reality ha creado, bajo la forma de espectáculo, un pequeño campo de concentración en donde las personas se despojan de toda intimidad, y reducidas al rango de ratón de laboratorio, son objeto de incesante observación dentro de una caja de cristal transparente. Flujos íntimos y conversaciones triviales obtienen un éxito masivo. Lejos de constituir el último tabú de una mentalidad superada, el pudor, ayer instrumento de inculcación de una moral represiva, pudiera ser hoy, DESDE OTRA FORMULACIÓN el signo indeleble de la dignidad de toda persona.

En este sentido, se produce una reversión desde el poder, si anteriormente se producía una histeria colectiva ante la exposición del cuerpo, de manera que su exposición era un símbolo de libertad, ahora esa misma exposición generalizada y casi omnipresente se maneja desde el poder con el eufemismo de “vence el pudor” o “vence tus prejuicios” con unas intenciones quizá  no tan alejadas de la desnudez en las comisarias o en los campos de concentración, ..en otro trabajo veremos por qué…

 Es curioso como cada vez más, las protestas obreras se simbolizan desde la desnudez: mineros, bomberos, o estudiantes, que sí están recibiendo correctamente esta situación.

 Si la libertad para mostrar el cuerpo era signo de rebeldía ante una moral represiva y un derecho de autoafirmación personal, la libertad de preservar la propia intimidad es aún más , ya que si escandalosa era la falta de libertad para mostrar el propio cuerpo, ¿no lo es tan o incluso más, la sobredimensionada inducción a  prescindir de ella? ¿pero, que es lo que obtiene a  cambio el biopoder cuando dice a sus subditos : “Gozad,”?

 Veamos…. ¿Se resistirá mucho ese ciudadano desprovisto de “prejuicios” ante una cámara de videovigilancia en la calle?. ¿Se resistirá mucho ese ciudadano que muestra cualquier faceta suya ante el simple hecho de que lo vea una cámara mientras trabaja?.¿Tan extraño verá ese ciudadano que un Agente de la Ley y el orden golpee de una patada su casa?

 ¿Se resistirá ese ciudadano a controles de salud mental periódicos como se estila ya en diversas multinacionales americanas?

 ¿A qué te resistirás una vez que lo has mostrado todo?

 Si la clave en el periodo de libertad sexual era el DERECHO A DECIDIR, ese mismo derecho, en sentido contrario, es el que se apresta ahora..no?

 Me da mucho más miedo el desnudo obligatorio, que la censura esquizoide –e infantil-de Franco.

 SANI.

lunes, 29 de septiembre de 2008

¿Es posible hoy la cortesía?

La Cortesía no es una desusada forma de relacionarse, todo lo contrario, es la forma de comunicarse más bella entre personas, que nos conduce a una mejor convivencia.

 Le he preguntado a varios jóvenes sobre la cortesía y me han respondido que eso no existe en nuestros días, porque la gente va a lo suyo, y es por lo general, muy egoísta y no respeta para nada a los demás.

 Los algo más mayores a quienes pregunté valoran como algo positivo la Cortesía y muy necesario para que la gente se respete. No obstante hay quienes consideran que en ciertos ámbitos la Cortesía puede llegar a estar mal vista, porque al ser usada más hacia la mujer como atención del hombre, atenta a los principios de igualdad, resultando para muchos como antifeminista.

Otros incluso creen que el ser cortés es signo de debilidad y de servilismo, rechazándolo como algo trasnochado. No falta quien cree que tener carácter propio es tener mal carácter. Y busca la brusquedad como signo de identidad.

 Dejando a un lado estos prejuicios que nacen de un desconocimiento de lo que realmente es la Cortesía, recordamos que ésta, en su sentido más prístino y puro, es una actitud permanente de expresarse con autenticidad, sin perder el buen trato. La Cortesía es claridad y no fingimiento. Es verdad y no falsedad.

 ¿Qué es lo que caracteriza a una persona cortés? Es aquella que escucha a los demás. Escucha las ideas del prójimo. No los interrumpe ni recrimina de manera brusca ni violenta. Expresa la disconformidad sin ofender.

 Por otro lado, una persona cortés destaca frecuentemente las cosas bien hechas de los demás. Y la palabra preferida que siempre tiene en la boca es “gracias”.

 Para ser corteses hace falta algo de control de la personalidad. La falta de autodominio lleva a compartir lo más negativo de nosotros con los demás.

 

Para ser corteses hace falta evitar las prisas “sin sentido” que nos vuelven estresados. Estas prisas impiden la cortesía.

 Para ser corteses hemos de ser generosos. La capacidad de entrega nos lleva naturalmente a la Cortesía.

 Como recomendaciones sencillas para ser algo corteses con los demás podemos indicar:

 -         Evitar las palabras desagradables.

-         No entrar de frente en problemas y cuestiones difíciles.

-         Evitar hablar exclusivamente de lo que nos gusta a nosotros.

-         Saber compartir el silencio.

-         Controlar los movimientos de cuerpo.

-         No tener vergüenza de expresar pensamientos o sentimientos  nobles  y bellos

En conclusión, la Cortesía es posible hoy si somos capaces de recrearla, inspirándonos en lo mejor de las tradiciones, que permitieron a muchas generaciones una convivencia humana.

Juan Manuel Crespo

jueves, 18 de septiembre de 2008

Oigamos el habla silenciosa

Cuando pensamos o leemos para nosotros, nadie nos oye. Sin embargo, el cerebro continúa enviando señales a nuestra lengua y cuerdas vocales, señales que pueden ser detectadas y traducidas en un ordenador, y finalmente convertidas en sonidos audibles. Este interesante avance ha sido alcanzado por especialistas del Ames Research Center, que creen tendrá múltiples aplicaciones.

El método seguido consiste en capturar las señales nerviosas que el cerebro envía a la garganta para controlar el habla, sea ésta audible o no. Durante los primeros experimentos, los científicos han utilizado sensores con aspecto de botón, adheridos bajo la barbilla y a ambos lados de la “nuez”. Estos sensores recogen las señales nerviosas que llegan a la zona y las envían a un procesador. El ordenador se ocupa de traducirlas en palabras.

El sistema podría emplearse en el futuro en el interior de los trajes espaciales, donde los astronautas ahora deben emplear micrófonos para comunicarse con el exterior, o en zonas muy ruidosas, como una torre de aeropuerto, para capturar las esenciales órdenes de los controladores aéreos. También podría usarse junto a programas tradicionales de reconocimiento de voz, para incrementar la precisión de los resultados.

Las investigaciones se están realizando en el Ames Research Center, bajo la dirección de Chuck Jorgensen. Su equipo intenta aprovechar el hecho de que se produzcan señales biológicas cuando leemos o pensamos para nosotros mismos, con o sin movimientos de labios o faciales.

Los primeros experimentos son modestos. Se ha “entrenado” a un programa para que reconozca seis palabras (stop, go, left, right, alpha, omega) y 10 dígitos (0 a 9), repetidos por los científicos “subvocalmente”. Los resultados preliminares indican un reconocimiento promedio del 92 por ciento. Usando el sistema y las palabras y números antes mencionados, los investigadores hicieron búsquedas a través de Internet controlando un navegador que aceptaba estas órdenes. Es decir, se movieron por Internet sin tocar el teclado.

Una próxima demostración consistirá en controlar un dispositivo mecánico con un grupo sencillo de órdenes. La gente que se encuentra en ambientes ruidosos podría aprovechar esta capacidad, cuando un trabajo requiere silencio y tranquilidad, sobre todo si es de precisión.

Un astronauta debilitado por la falta de gravedad o herido podría guiar a su nave durante un peligroso aterrizaje, sin tener que utilizar sus músculos. Y por supuesto, las personas con discapacidades podrían encontrar múltiples aplicaciones para este método.

Fuente: http://www.noticias21.com

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¿Y por qué no Platón?

La Republica es una fuente inagotable de inspiración para quienes estamos preocupados por la situación social y política de nuestras sociedades.

Como me gustaría entrar en la multitud de aportaciones que esta maravillosa obra tiene para nuestro mundo, creo que lo más acertado sería comenzar justo allí por dónde se la denosta, esa excusa, tan socorrida de lo políticamente incorrecto: La crítica de Platón a la Democracia.

Cuando Platón critica a la Democracia lo hace desde el planteamiento clásico, ciñendo el termino Democracia a lo que su significado etimológico designa: el sistema de las Mayorías. Nada hay en Platón “contra el Pueblo” antes bien, todos su sistema político está claramente organizado a procurar la felicidad del Pueblo.

Cuando nuestra Modernidad Occidental confeccionó un sistema de mayorías, lo hizo desde los platemiento Roussonianos y marxistas que hacían coincidir la mayoria de personas con intereses comunes. Me explico, cuando la Burguesia liberal reclama el voto para las mayorías lo hace desde la circunstancia histórica de que la mayoria de la población pertenecía de hecho a la Burguesía: ese fue el origen de la Revolución Liberal Inglesa.

Más claro es a este respecto Kart Marx, que defiende el sufragio Universal únicamente porque las circunstancias históricas de su tiempo hacían que la mayoria de la población perteneciera al proletariado urbano oprimido y bajo la miseria.

En ninguno de los dos, ni en Rousseau ni en Marx- a sus obras me remito, las conozco bien- hay una defensa a ultranza del régimen de mayorías, sino simplemente la reclamación del sufragio Universal para conseguir un vuelco revolucionario, por otro lado, justísimo.

Desde finales de los 60, numerosos teóricos de la izquierda como Noam Chomsky y Pietro Barcellona, se han preguntado por la legitimidad de mayorías como las que llevaron a regímenes racistas al poder en Alemania, es indudable que eran mayoria…..absoluta.

Hace tan sólo una década, el democratísimo bloque occidental tuvo que no reconocer la victoria del fanatísimo FRENTE ISLÁMICO DE SALVACIÓN NACIONAL , que trunfó por más del 90 % de los votos en Argelia, entre otras cuestiones planteaba bombardear “AL- ANdalus”

En Afganistán, los Talibanes cosecharon la mayoria absoluta, con más de un 80% de los votos, y nadie duda de su fanatismo y de su visión contra los derechos humanos. Hubo que sacarlos del poder…

Y qué decir de occidente, cuando para cosechar votos se hacen proclamas prometiendo ser “comprensivos” con la evasión fiscal………

O cuando se declaran guerras ilegales para subir en las encuestas electorales,

O cuando se aceleran condenas a muerte para subir en los sondeos…

La obsesión por las mayorías está llevando a una frivolización absoluta de temas gravísimos que hace que un desastre ecológico sean “hilillos de petroleo bajo control” en función del quien esté en el poder….

Que nadie se equivoque, no soy un transnochado nostálgico , en
Absoluto, más bien provengo de la militancia activa por los derechos humanos y la distribución de la riqueza, lo curioso es que precisamente los que veiamos en las mayorías la posibilidad de alcanzar justicia, los hechos sean tan rematadamente tozudos, que cada vez le tengamos más miedo a “lo que diga la mayoría”.

Lo siento, nunca aceptaré a Hitler, ni a Bush, ni a señores `por el estilo, por mucha mayoria que tengan…

SANI.

viernes, 4 de julio de 2008

La Unión hace la fuerza... y la Inteligencia.


Que las neuronas trabajan en equipo se sabía ya. Ahora se cree haber descubierto el mecanismo a través del cual los transmisores se unen en grupos para controlar procesos de pensamiento y hasta acelerarlos.
Para que el cerebro se active y podamos pensar eficientemente es necesario que las proteínas que comunican a las neuronas entre sí trabajen en equipo. En el Instituto Max-Planck de Gotinga se estudia este fenómeno, hasta ahora desconocido.

El conjunto de células nerviosas que conforman nuestro organismo intercambian permanentemente información entre sí a través de proteínas de la membrana celular, que cumplen el papel de transmisores bioquímicos. De este modo permiten que en nuestro cuerpo se lleven a cabo diversas tareas, desde las más básicas hasta las más complejas, como pensar.

Fusionarse para comunicarse

Las neuronas se comunican por medio de las sinapsis, en las que dos células vecinas se contactan. La célula emisora produce ínfimas vesículas conteniendo sustancias químicas transmisoras que se fusionan con la membrana liberándolas en la célula receptora, la cual es activada de este modo.

La fusión se hace posible gracias a las llamadas proteínas SNARE, un grupo de proteínas especializadas en anclarlas a la zona activa. Cada SNARE cuenta con un péptido que lo une a la membrana. Para fusionarse, las SNARE se unen en grupos o clusters. Lo que no se sabía hasta ahora es de qué modo se unen dichas proteínas.

Las proteínas se autoorganizan

Siempre se creyó que las proteínas de las membranas se unían gracias a la ayuda de otro tipo de proteínas, los lípidos. “Pudimos demostrar que lo que sucede en realidad es que las proteínas se organizan de forma autónoma para interactuar”, aclara el director del proyecto, Thorsten Lang, del Instituto Max Planck de Química Biofísica de Gotinga, al sur de Alemania. Y explica que “las proteínas se disponen como plataformas moleculares para que las vesículas se adosen más rápidamente a la célula y así las señales puedan ser transmitidas a mayor velocidad.”

Los investigadores combinaron diversos métodos para observar el comportamiento de las enzimas. Lo que más les interesaba era comprobar qué es lo que mueve a las proteínas a reunirse, y cuán flexibles son los grupos. Para ello analizaron el comportamiento de una proteína SNARE específica, la Syntaxin-1.

Alrededor de 1000 grupos de Syntaxin-1 caben en el grueso de un cabello, pero estos equipos de trabajo son tan numerosos y tan minúsculos que no es posible verlos con un microscopio normal. Sólo con un microscopio STED de altísima resolución se pudo observar y medir a los grupos de Syntaxin-1, que miden una milésima del diámetro de un solo cabello humano. Gracias a experimentos con simulación computada los científicos lograron averiguar la cantidad de proteínas que contiene cada grupo. Además, estudiaron la movilidad de las mismas entre los diferentes grupos.

Estos grupos de proteínas son, según los expertos, los que hacen posible que determinados procesos de pensamiento se desarrollen a mayor velocidad. En el futuro, el grupo del Instituto Max-Planck planea averiguar de qué manera los grupos de proteínas se comunican entre sí dentro de un cluster de Syntaxin-1.

Investigan botulina como antiespasmódico

El “efecto secundario” de estos experimentos es positivo, ya que, a través del análisis de las proteínas SNARE se puede investigar el efecto de una sustancia tóxica para el sistema nervioso, la botulina o botox. Este veneno corta las Syntaxinas, lo que no permitiría la formación de los equipos de trabajo. A su vez, el estudio de los efectos de la botulina haría posible descubrir de qué modo utilizarla para evitar espasmos nerviosos, ya que, en pequeñas dosis, la botulina permite bloquear las conexiones nerviosas y provoca distensión muscular. Este es también el mecanismo por el cual el botox actúa en contra de las arrugas de la piel.


Fuentes:
www.dw-world.de

sábado, 28 de junio de 2008

Vida y sacrificio


El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua nos dice que Sacrificio es:
(Del lat. sacrificĭum).
1. m. Ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación.
2. m. Acto del sacerdote al ofrecer en la misa el cuerpo de Cristo bajo las especies de pan y vino en honor de su Eterno Padre.
3. m. Matanza de animales, especialmente para el consumo.
4. m. Matanza de personas, especialmente en una guerra o por una determinada causa. La revolución supuso el sacrificio de miles de vidas.
5. m. Peligro o trabajo graves a que se somete una persona.
6. m. Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
7. m. Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.
8. m. coloq. Operación quirúrgica muy cruenta y peligrosa.
~ del altar.
Las dos primeras acepciones nos hacen referencia al sacrificio dentro del ámbito religioso y se trata de una ofrenda o acto que se realiza dentro de un rito.
En las siguientes acepciones encontramos alusión a matanzas de animales y personas, y las más cotidianas hacen referencia a peligros, trabajos graves, acciones repugnantes y actos de abnegación. Según esta forma de verlo, un sacrificio resulta ser algo que hay que pensárselo varias veces antes de hacerlo. Si nos centramos en lo que implica hacer sacrificios, más que en el para qué se hacen sacrificios, no sorprendería el que alguien se niegue a hacerlos.
Es frecuente escuchar a personas decir en actitud victimista: “¡Yo me he sacrificado mucho para conseguir lo que tengo!” o “Para conseguir eso hay que hacer muchos sacrificios”. Pero ¿Qué es lo que mueve a las personas a hacer sacrificios?.
Para dar forma a la idea que quiero plantear, necesito hacer referencia a la definición etimológica de la palabra que nos ocupa:
Se piensa que la palabra Sacrificio viene de sacro oficio; pero etimológicamente viene del latín sacrum facere, que significa “Hacer algo sagrado mediante un acto o acción sagrada”, “Ofrecer una cosa a Dios, haciéndola así sagrada, es decir, consagrándola”. El adjetivo sacrum viene del verbo latino sancire, del que se deriva también la palabra sanción, y significa “consagrar”, “sancionar”, “hacer inviolable o invulnerable”, “convertir en sacrosanto”.
De esta manera podemos decir que toda persona que hace sacrificios hace sagrado el objeto de su sacrificio y cada uno de sus actos son sagrados. Lo que le lleva a hacer esos actos es el deseo de consagrar algo que para ella es importante. De ahí que sea capaz de realizar y soportar actos como los que describen las definiciones del diccionario.
La vida nos da oportunidad de escoger las cosas que son importantes para cada uno de nosotros y es nuestro deber hacer de ellas algo digno de realizar actos que nos elevan, que nos enaltecen, que nos consagran. Así; toda vez que hacemos sacrificios por nuestra propia vida, la consagramos; toda vez que hacemos sacrificios por otras personas, las consagramos; toda vez que hacemos sacrificios por una obra, la consagramos.
Los padres sabrán y entenderán lo que es hacer sacrificios por sus hijos; así como también, toda persona que ame y toda persona entregada a una obra u oficio.
Juan Carlos loreto

Power point para descargar: Valores humanos


La filosofía nos ha enseñado a descubrir en el ser humano una serie de cualidades latentes, de valores atemporales más allá del tiempo, de las culturas, de las razas. Son Valores que de desarrollarse armónicamente suponen la realización plena del ser humano.
Descargar Power point

jueves, 12 de junio de 2008

Fichas pedagógicas: Platón: Ciencia y mito

Fichas pedagogicas: filosofía de Platón.
Presentamos un ameno trabajo que nos permite dar un paseo sencillo y clarificador por la esencia del pensamiento plotónico.

Un recorrido bajo los siguientes capítulos:
.-La creación y naturaleza del universo
.-El Universo matemático
.-La naturaleza del Hombre
.-La educación
.-El Mundo como vía de acceso a los arquetipos
.-La política
.-El Amor a la Belleza
.-El mito de la caverna
.-La atlantida

Abrir albun de fichas
Puedes descargarlo en pdf aquí

Tambien puedes acceder a una buena biografía de Platón en la Biblioteca filosófica de Alejandría

viernes, 6 de junio de 2008

Qué nos falta

Uno de los males del mundo occidental es que, disponiendo de más bienes materiales que nunca, tenemos la permanente sensación de que nos falta algo.
Es una sensación reciente, pues ni nuestros padres ni nuestros abuelos lo sufrieron. Ellos tuvieron una época de enormes carencias, sobre todo aquellos que vivieron durante y después de las grandes guerras europeas. En España, a los problemas de la guerra entre compatriotas se sumó luego la escasez y pobreza de la posguerra. Y luego vinieron otro tipo de carencias políticas. Estas dificultades le daban a uno algo a lo que sobreponerse, algo que superar, algo contra lo que luchar, en el caso de la política.

Pero este blog no tiene una temática política, sino filosófica, y por lo tanto no relacionada con lo que le acontece a la sociedad, sino al hombre. No hablamos de carencias sociales, económicas o políticas, sino de carencias humanas.

Primero deberíamos preguntarnos, ¿pero realmente nos falta algo? El viejo dicho, seguramente de origen estoico, nos dice que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita; el budismo o el taoísmo también insisten en matar el deseo, en dejar fluir los acontecimientos e incluso Jesús, en una de sus parábolas, nos dice cómo los animales no se preocupan por lo que tengan que comer mañana. No necesitamos mucho más para ser felices: en el cuento de Tolstoi, el hombre feliz no tenía camisa. Este hombre feliz nos diría que en realidad nada externo nos hace falta para la felicidad, y si algo nos faltara es la necesidad íntima de realización.Creo que la sensación de que algo nos falta es un nuevo tipo de depresión. E incluso diría que es algo que sucede más en la Primavera o Verano, frente a la típica depresión o tristeza interior típica de Otoño e Invierno. Es una sensación de que aunque tenemos casi de todo no somos felices porque tenemos una enorme insatisfacción interna. Insatisfacción que no es por la falta de algún bien material.

Quizá es que nuestra sociedad capitalista basa su funcionamiento en la creación de necesidades materiales (reales o artificiales) para poder vender unos productos que enriquecen a quien mejor se aprovecha de su comercialización: inventor, creador, inversor, fabricante, distribuidor, vendedor e incluso hasta el imitador. La riqueza ya no se consigue con la propiedad de los medios de producción, sino con saber aprovechar la oportunidad. Si ninguno tuviéramos necesidades, no compraríamos nada y la enorme maquinaria se pararía. No sé cómo los anti-sistema no se han dado cuenta de que en lugar de ir a protestar y ser golpeados por la policía en cualquier reunión del G7 o del FMI es más sencillo ponerse de acuerdo en no hacer transacciones comerciales: no comprar, no usar el dinero, no consumir. Pero de nuevo nos desviamos a la política...

¿Qué podemos hacer? Como aprendiz de filósofo podría recomendar la lectura de escritos de algunos estoicos como Epícteto, Séneca o Marco Aurelio. Podría recomendar la lectura de manuales budistas. Podría recomendar la práctica de la filosofía. Pero como "filósofo cotidiano", sé que esto es muy difícil de llevar a la práctica. Y no me refiero simplemente a no caer en el consumismo o en las compras impulsivas: eso al fin y al cabo es tan solo una patología. Me preocupa mucho más esa tristeza interior que he visto en varios amigos, que pese a tener una familia extraordinaria, grandes amigos, ninguna penuria económica, una buena formación intelectual y moral..., sin embargo no saben qué les falta. Quizá el primer paso sea preguntarnos, darnos cuenta del problema para así poder empezar a solucionarlo. Y a continuación evitar esa sensación de tristeza, esas ganas de llorar y alegrarse por estar vivo, por este mundo tan maravilloso (quizá en un próximo blog de filosofía y música debería poner la letra de "Gracias a la Vida" o de "What a wonderful world"). ¡Alegría!

Juan Carlos del Rio

miércoles, 21 de mayo de 2008

La alegría


La alegría, el buen humor, el contemplar los problemas de la vida con esperanza y optimismo, el no dejarse llevar por los nubarrones de la depresión, la tristeza o el mal humor, es algo que nos llama mucho la atención, sobre todo cuando observamos a una persona que posee todas esas cualidades; porque normalmente no sucede todo lo contrario cuando las circunstancias nos vienen en contra.
Todos los sabios y filósofos de la antigüedad han teorizado acerca de la felicidad , del ser positivos y optimistas; han dejado numerosos libros de cómo encontrar esta felicidad, de cómo hacerla nuestra, de cómo vivir ese estado de bienestar interior que hace que elevemos nuestra conciencia hasta un nivel donde las cosas de la vida se ven mucho más livianas, menos “espesas”; han dejado normas de conductas, máximas, consejos, tratados, en fin, múltiples escritos donde, curiosamente, todos coinciden en un mismo punto, en el de que es el hombre el que tiene que trabajarse a sí mismo para conseguir ese estado.
Ahora es la ciencia médica la que nos ratifica o confirma que, efectivamente, todos tienen razón, que ser optimistas y positivos nos alarga la vida,…¡Claro que sí! El optimismo y la felicidad es el estado que continuamente está buscando el hombre,…pero conseguirlo es difícil, puesto que nuestro concepto de la felicidad en nuestro mundo actual, basado en la consecución de bienes materiales, honores, riquezas y además hay que conseguirlo a toda costa, cueste lo que cueste, y pese a quien pese; hay que tenerlo todo…y desgraciada o afortunadamente esto no es posible para nosotros; es entonces cuando vienen las depresiones y las tristezas, porque no entendemos por qué aquél tiene más que yo, o es mejor, etc., etc.
¿Cómo conseguir este estado de forma continua? Está claro que de golpe, diciendo o pensando “voy a ser optimista” no se puede; conseguirlo lleva tiempo, años…quizás vidas, si tenemos en cuenta la teoría de la reencarnación o metempsicosis, que explica Platón en su Timeo; es un aprendizaje, un auto-conocerse y cambiar hábitos psicológicos, de forma que el concepto de felicidad sea el de tener auténticos amigos, ayudar al que lo necesita, compartir, en definitiva no ser egoístas, todo lo contrario, ser y practicar la generosidad. Aristóteles decía, por ejemplo, en su Moral a Nicómaco, que la felicidad no es enviada por los Dioses, sino que es obtenida por la práctica de la Virtud mediante largo aprendizaje.
La vida es sólo un tránsito, y se viene a ella sólo por un tiempo, donde debemos aprender a convivir entre nosotros, a compartir sueños, esperanzas, ilusiones, amores maternales, filiales, de pareja, y todo lo que nos pasa la mayoría de las veces sucede por nuestra causa, es ilógico que además estemos tristes, es mejor ver las cosas desde un punto de vista filosófico y aprender que pasa para nuestro bien, lo malo y lo bueno; recoger las enseñanzas, siempre positivas, de lo que nos sucede y seguir adelante mejorando nuestros hábitos de conducta.

Conchi Aragón

sábado, 10 de mayo de 2008

Power point para descargar: La primavera

La primavera, más allá de los tópicos, revela realmente un misterio de transformación de la Naturaleza, de su impulso de regeneración. El ser humano, aprendiendo a leer en ella y a integrarse en sus ciclos, puede extraer una clave para desarrollar el maravilloso arte de vivir que en la antigüedad se llamó filosofía.

domingo, 4 de mayo de 2008

Arreglar el mundo

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba sus días en su laboratorio en busca de respuesta para sus dudas.


Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar, el científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo.
De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba.
Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: “como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin la ayuda de nadie.”

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamada calmadamente. "Papá, Papá, ya hice todo, conseguí terminarlo". Al principio el Padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que a su edad, haya conseguido componer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levanto la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.

Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
¿Cómo era posible?, Cómo el niño había sido capaz?

–“Hijito, tu no sabías cómo era el mundo, cómo lo lograste?”
–“Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura del hombre. Así, que di vuelta a los recortes, y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.”
“Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado al mundo.”

Cuento de Gabriel García Márquez

martes, 29 de abril de 2008

Power point: Propuestas para una Paz duradera


Ofrecemos en esta ocasión un power point con reflexiones en torno a la Paz, en la seguridad que aunque es una meta dificil, no debe nunca desdibujarse de las máximas aspiraciones y objetivos de la humanidad pues es eslla el único marco donde puede florecer lo mejor de la humanidad.




Del contenido de este power point extraemos:

"Necesitamos recordar que el camino hacia la Paz y los verdaderos bienes para la humanidad están más vinculados al despertar del propio discernimiento y madurez interior, que a la obediencia ciega a unas leyes, sean civiles o religiosas. La bondad y la inteligencia, si no nacen de un manantial interior, no son reales."


"...es peligroso, en la búsqueda de consenso, caer en la comodidad de relativizarlo todo, actitud que no nos lleva a ningún compromiso en la vida. La Paz no es una actitud de derrota y abandono sino de conquista sostenida de los valores que unen."

lunes, 21 de abril de 2008

Propuestas para una paz duradera


No es raro ver en cualquier época del año cómo desde diversas instituciones se promueven campañas, foros y actos de sensibilización en torno a la Paz y la concordia de los pueblos.
Todos estos impulsos no sólo son loables sino que se hacen imprescindibles en un mundo globalizado por la economía, pero no tanto por valores universales.


Es alentador ver una cada vez mayor sensibilidad al problema y observar cómo surgen por todos lados iniciativas y movimientos que tratan de promover la Paz, el único marco posible donde el hombre puede desplegar toda la riqueza de su condición humana.

Se trata de iniciativas que quieren hallar puentes de comunicación cargados de cordura que se eleven sobre aquello que nos separa para encontrarse en lo universal y humano que nos une. Y la mayor parte de estas iniciativas llegan a la misma conclusión: que los tratados basados en intereses socioeconómicos, si no tienen un respaldo de verdadera formación y cultura humanista de las sociedades, en la fraternidad y unidad esencial de la humanidad, no funcionan, simplemente posponen los conflictos, mientras crece el resentimiento y el odio. El diálogo no se impone, sino que nace de la calidad humana, alejada de los fundamentalismos, los egoísmos y los miedos.
He reunido, a modo de notas, algunas ideas que me parecen muy interesantes a la hora de hablar de la necesidad de construir en el mundo una Paz sostenible, y que resumen, aunque no agotan, muchas de las propuestas que en torno a la Paz plantea la filosofía, en un intento de llevarnos a la raíz del problema.


Si de concordia y diálogo hablamos es necesario un reconocimiento de la dignidad de ?el otro?, un verdadero amor y no solo respeto por la humanidad, reconociendo que más allá de mi postura y mi verdad, y de la verdad del otro y su postura, existe un punto armonizador superior que las contiene a ambas y las trasciende. A ello deberíamos aspirar superando nuestros prejuicios y apegos a costumbres y elementos que, aunque útiles en un momento dado, necesariamente son circunstanciales, epocales y sujetos al cambio.


Se hace imprescindible distinguir lo temporal y secundario de lo atemporal y universal. A veces nos aferramos más a las formas que a los valores profundos.Para que haya Paz, es preciso restaurar la credibilidad en el hombre, en los líderes religiosos y políticos, en las sociedades, en los individuos. Para ello nada tan preciso como la autenticidad y la coherencia con uno mismo.
Debemos reconocer de una vez por todas, el poder inductor de ideas, actitudes y comportamientos que tienen los medios masivos de comunicación, a escala planetaria. Si somos capaces de legislar considerando que el ver el tabaco en los escaparates de un estanco promueve su consumo, ¿qué promueve lo que todos los días, en todas las casas de todos los lugares del mundo se ve en televisión?


Necesitamos recordar que el camino hacia la Paz y los verdaderos bienes para la humanidad están más vinculados al despertar del propio discernimiento y madurez interior que a la obediencia ciega a unas leyes, sean civiles o religiosas. La bondad y la inteligencia, si no nacen de un manantial interior, no son reales.


Es necesario la superación en gran parte de ese egoísmo que nos hace mirar para otro lado cuando se trata de perder algunas de nuestras comodidades o prerrogativas en aras del bienestar de todos.


Sin un desarrollo económico sostenible básico, que erradique la pobreza del mundo, los hombres y pueblos que luchan por su supervivencia y no alcanzan un marco digno en el que desarrollarse como personas, no entienden más razones que las de su propia desesperación. Y ese compromiso ha de ser asumido por los dirigentes políticos de forma real y auténtica.
No podemos pretender ?diálogo por la Paz? con pueblos desesperados solo porque su desesperación pone en peligro nuestro bienestar.


Es peligroso, en la búsqueda de consenso, caer en la comodidad de relativizarlo todo, actitud que no nos lleva a ningún compromiso en la vida. La Paz no es una actitud de derrota y abandono sino de la conquista sostenida de los valores que unen.


Tal vez vaya llegado el momento de que valoremos más los bienes que producen para la humanidad la Concordia que el petróleo.


Podríamos añadir más y más cosas, las mismas que al hilo de la reflexión se te han ido ocurriendo a tí, lector, pero lo cierto es que es hora de un verdadero compromiso individual con la Paz, porque la Paz ha de nacer primero, no de los pactos entre los hombres, sino de un pacto intimo y personal, que se exprese en rectitud, generosidad, sabiduría y amor.


Miguel Angel Padilla

sábado, 12 de abril de 2008

Power point: Pensamientos para una educación integral



Ofrecemos ahora esta presentación sobre el mismo tema que contiene valiosas ideas y reflexiones.
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Algunas frases:


"La educación tiene que poder dar al hombre una base que le permita conocerse a si mismo, a su tiempo y a su historia, así como a la naturaleza de la que forma parte para ayudar al individuo a trazarse un sólido sentido de la vida"



"El proceso de la educación tendría que poder desarrollar en el hombre nuestra naturaleza interna, en su triple aspecto: Voluntad, Amor e Inteligencia,
canalizada a través de una mente ordenada, una psique armonizada, una vitalidad activa y un cuerpo sano "


Miguel Angel Padilla

Nueva Acrópolis Málaga



jueves, 3 de abril de 2008

Aún quedan jóvenes audaces


Vivimos en un mundo artificial en el que se ha impuesto la prisa: ya no es sólo el “fast –food”, sino incluso las relaciones humanas, con los chats, o los “speed dating” que se han puesto de moda en EEUU, donde te dan solo 7 minutos para iniciar una relación (o no); incluso el conocimiento no puede escapar de esta plaga, con las librerías inundadas de manuales para obtener la Sabiduría en dos semanas.
Tanta prisa, en realidad, esconde un pánico, pánico a tener tiempo para estar con nosotros mismos, o con otra persona. Y ese pánico es el mismo que nos hace rehuir las responsabilidades y refugiarnos en un individualismo egoísta, mientras por otro lado evitamos el tener que enfrentarnos a las dificultades, a los problemas, al sufrimiento. Tampoco es que haya que ir en busca de problemas, o mortificarnos gratuitamente. Lo que no debemos es esconder la cabeza, y escapar continuamente, escapar hacia delante.
Lo que realmente nos ocurre es que estamos aburguesados (y hamburguesados): nos sentamos delante de una pantalla tragando todo lo que nos echan, dejando que nos muestren del mundo sólo esa parte que quieren que veamos, y que nosotros tomamos por realidad.
Nos hemos (y nos han) hamburguesado, nos matan nuestra natural rebeldía. Nuestra energía la empleamos en divertirnos (es decir, encerrarnos en una caja llena de luces y música atronadora, o pasar el rato bebiendo); en eso y en comprar cosas, rodearnos de cosas, y de ruido, con el móvil pegado a la oreja, cosas que nos impidan volvernos hacia dentro, hacia lo que realmente somos y lo que podamos llegar a ser, porque nos da miedo. Nos da miedo romper con los esquemas que nos imponen los que gobiernan la Caverna, que no siempre son los que salen por TV; y que intentan que no se les vaya la gente, que sigamos encadenados, mirando las sombras de la pared y discutiendo, protestando o aprobando, dócilmente, por todo lo que se nos proyecta. En vez de mirar atrás, buscar de dónde salen esas sombras. Mucha gente intuye que hay algo más, pero no se atreve a dar ese paso, les da vértigo, porque hay un vacío, porque no encuentran dónde agarrarse, algún asidero. Por lo tanto giran la cabeza y se conforman con lo que hay delante, y aunque sigan sintiendo ese vacío interior, prefieren llenarlo con múltiples cosas, que no les llenan en absoluto.
Pero quedan todavía un puñado de valientes capaces de enfrentar ese vacío; aún queda gente audaz que logra enfrentar el vértigo y vislumbrar apenas lo que hay detrás, intuyendo la salida, un puñado que no se cree las mentiras que les cuentan unos y otros, jóvenes, de todas las edades, jóvenes de espíritu, jóvenes audaces.

Cristina Diaz
Nueva Acropolis Malaga

viernes, 28 de marzo de 2008

Así comienzan las "Edades Medias"


Las grandes crisis de Roma (s. III) y de Europa (s. XX)
En el siglo III, el mundo romano experimentó una profunda crisis de la que, pese a perdurar casi siglo y medio más, nunca pudo recuperarse plenamente.
Esta crisis significó el principio del fin de aquella civilización.Hace algunos meses apareció en esta Revista un interesante artículo de la profesora María Dolores Fernández-Fígares sobre la posibilidad de que nos encontremos en puertas de una Nueva Edad Media, es decir, de un proceso de decadencia y transformación profunda de nuestra forma civilizatoria occidental, cuyos primeros síntomas estaríamos experimentando ya, de forma creciente.
Comparto por completo su planteamiento, y creo interesante además añadir algunas ideas, en mi opinión significativas, sobre cómo comenzó la decadencia del Imperio Romano y por tanto cómo se inició el proceso que condujo a la profundísima y dilatada Edad Media Europea.
En el siglo III, el mundo romano experimentó una profunda crisis de la que, pese a perdurar casi siglo y medio más, nunca pudo recuperarse plenamente. Esta crisis significó el principio del fin de aquella civilización.
Estudiando los acontecimientos de aquel turbulento siglo, encontramos profundas semejanzas con la evolución que ha tenido Europa, y en conjunto la civilización occidental, durante el siglo XX. Evidentemente, las formas, las circunstancias y los detalles son muy diferentes, pero si somos capaces de ver más allá de las apariencias siempre diversas podemos encontrar muchos elementos de similitud.
Tras el brillante periodo de los emperadores electivos en el que durante casi un siglo (el II) se sucedieron Trajano, Adriano, Antonio Pío y Marco Aurelio, que llevaron al Imperio a su mayor esplendor, comenzó un periodo de cierta inestabilidad con gobernantes de mucha menor talla política e intelectual (Cómodo, Septimio Severo y Caracalla), aunque pese a todo lograron mantener durante unas tres décadas más cierta estabilidad y prosperidad, si bien en condiciones cada vez más inciertas y con mayores dificultades.
Sin embargo, tras el asesinato de Caracalla en el 217, se desencadenó una auténtica locura, y en los siguientes 67 años, hasta la llegada al poder de Diocleciano, se sucedieron 25 emperadores. Como promedio, resultan reinados de 2 años y 8 meses. Todos ellos fueron proclamados emperadores por los distintos ejércitos, para ser asesinados (hasta 17) poco después por sus propias tropas; otros murieron en combate o se suicidaron. Tan sólo cuatro murieron de muerte natural. No hace falta dar muchos más detalles para imaginar el caos que esto significó. Los principales ejércitos de Roma, es decir, las legiones establecidas en el Rhin, en el Danubio, en Asia, en Siria y Anatolia, frente al Imperio Parto, proclamaban emperadores por su cuenta y se enfrentaban unos contra otros. Se puede decir que el Imperio estuvo prácticamente en guerra civil durante todo este periodo.
Esto significó, como es lógico, el debilitamiento de las fronteras frente a los enemigos exteriores. En consecuencia, éstas eran asaltadas por los pueblos bárbaros o por los poderosos ejércitos partos, que derrotaban fácilmente las contraofensivas romanas. Una vez dentro del Imperio, los grupos de bárbaros que lograban penetrar se podían mover a su antojo durante meses o años, devastando hasta las zonas más alejadas de las fronteras, hasta que alguna unidad romana era capaz de detenerlos. En algunas ocasiones volvían a sus tierras tras la incursión de pillaje, pero era más frecuente que se establecieran en zonas despobladas, e incluso comenzaron a incorporarse en número creciente al propio ejército romano.
Sin entrar en detalles que harían muy prolijo este apartado, podemos señalar algunas consecuencias de esta anarquía militar. En primer lugar, significó la intervención continua del ejército en toda la vida política romana, alterándola totalmente y provocando un daño irreversible en sus estructuras institucionales.
Cuando Diocleciano consiguió restablecer la paz a finales del siglo III, el militarismo siguió prevaleciendo brutalmente sobre la política romana, si bien al menos se logró una relativa estabilidad interna. El ejército estaba supervalorado, como consecuencia de las guerras, y así continuó; por otro lado, su carácter netamente romano comenzó a modificarse como consecuencia del cada vez mayor número de tropas bárbaras que lo componían.
Diocleciano reforzó enormemente la burocracia para asegurar el control del Estado, y modificó la administración territorial multiplicando el número de provincias. Esto provocó un aumento de los gastos, que se atendió con un incremento de los impuestos y una creciente intervención del Estado en la economía. Pero su decisión más conocida, y también más controvertida, fue dividir el Imperio en dos para facilitar su mejor gobierno, estableciendo dos capitales, en la propia Roma y en Bizancio, que poco después sería llamada Constantinopla. Hasta el final del Imperio de Occidente, durante algo más de un siglo, los dos Imperios se unieron brevemente en algunas ocasiones, pero predominó la separación y con frecuencia las rencillas, e incluso los enfrentamientos entre ambos Estados. Su evolución iba por caminos cada vez más separados.
Veamos ahora los puntos de coincidencia con respecto al siglo XX y la crisis de la civilización occidental europea.
El siglo XIX fue en conjunto para Europa una época de paz, prosperidad y estabilidad sin precedentes. Desde 1815 hasta 1914, comienzo de la 1ª Guerra Mundial, no hubo ningún gran conflicto entre los Estados europeos. Los pocos que hubo fueron de baja intensidad, breves y muy localizados geográficamente.
Incluso las algo más frecuentes revoluciones liberales y nacionalistas (1820, 1830 y 1848) tampoco dieron lugar a enfrentamientos y persecuciones comparables a las del siglo XX. Algunas de las figuras más destacadas de la política europea del XIX, como la reina Victoria en Gran Bretaña o el canciller Bismarck en Alemania, entre otros, dominaron la vida pública de sus países durante periodos muy dilatados de tiempo, proporcionando una innegable estabilidad y continuidad.
Por el contrario, el siglo XX ha presenciado dos tremendas Guerras Mundiales, que esencialmente han sido guerras civiles entre europeos, que han destrozado este continente y buena parte del mundo. Europa ha visto alterada brutalmente su evolución histórica en términos de dominio político, preeminencia económica y científico-cultural. Además, durante gran parte del siglo, los golpes de estado, revoluciones y levantamientos populares, guerras civiles y regímenes más o menos dictatoriales, cuando no abiertamente tiránicos, han sido de una virulencia, ferocidad y duración extraordinaria en muchos casos. El nivel de violencia, la brutalidad de los enfrentamientos y la determinación de aniquilar al contrario a cualquier precio no se habían visto en Europa, y seguramente en la mayor parte del mundo, desde las tremendas guerras de religión de los siglos XVI y XVII.
No hacen falta muchos ejemplos, basta con mencionar la guerra civil española y la posterior dictadura franquista; la revolución rusa, con su larga guerra civil y la tiranía de Stalin, con sus sangrientas purgas y desastrosa reforma agraria; los totalitarismos fascista y nacionalsocialista, con sus feroces persecuciones racistas y el intento de exterminio de pueblos enteros; los levantamientos populares de Alemania Oriental, Hungría y Checoslovaquia en los años 50 y 60 contra sus dictaduras comunistas, etc.
La 1ª Guerra Mundial alteró de forma definitiva no sólo el mapa de Europa, sino también la estabilidad política y hasta cierto punto emocional de los europeos. Todas estas revoluciones, guerras civiles y dictaduras de diverso carácter fueron posibles porque todos los mecanismos políticos, sociales, económicos y psicológicos que Europa había ido desarrollando desde la Ilustración saltaron por los aires. En el desequilibrio se engendraron los peores monstruos y éstos precipitaron la caída hacia el abismo. La 2ª Guerra Mundial completó la destrucción de Europa. Arrasada hasta los cimientos, destrozada económica y demográficamente, fue dividida en dos por los grandes vencedores, EE.UU. y la U.R.S.S., restableciendo una cierta estabilidad y paz, vigilada y signada por la fuerza de las armas.
La división en dos de Europa, 1700 años después del Imperio Romano, era de nuevo el resultado final de casi medio siglo de guerras y enfrentamientos. El antiguo papel de Diocleciano lo representaron ahora Stalin y Roosevelt.
Paradójicamente, en algunos puntos de Centroeuropa (las fronteras de Italia y Austria con Yugoslavia y Hungría), las líneas de división discurrían de nuevo, prácticamente, por los mismos lugares que tantos siglos atrás. Europa occidental quedó separada y enfrentada a la oriental, con regímenes políticos, sociales y económicos opuestos. Arruinadas y debilitadas espectacularmente, las naciones vencedoras de Europa occidental (Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica) tuvieron que abandonar sus imperios coloniales en los siguientes años, dejando en su torpe descolonización las semillas de conflictos que se prolongan hasta hoy (Oriente Medio, India-Pakistán, oeste de África, etc.)
De igual modo que durante el siglo IV los Imperios Romanos de Oriente y Occidente convivieron entre sí con tensiones y acercamientos, los dos bloques OTAN y Pacto de Varsovia se enfrentaron en la Guerra Fría, aunque coexistieran sin llegar al conflicto abierto durante casi medio siglo. Desde el final de la 2ª Guerra Mundial hasta el hundimiento del Muro de Berlín (1945 a 1989-90), las tensiones fueron continuas, con momentos de auténtico riesgo, aunque finalmente cada bloque mantuvo sus posiciones sin llegar a agredir al otro. Al final, como pasó a comienzos del siglo V con el hundimiento del Imperio de Occidente, a finales del siglo XX el Imperio más débil se hundió. En este caso no fue necesaria una invasión, simplemente se derrumbó por dentro: su excesiva burocratización, corrupción e ineficacia económica provocaron el colapso sobre sí mismo. Su fuerza era más aparente que real, y carecía de capacidad para mantenerse.
Tras el hundimiento surgió, como en el siglo V, la fragmentación en mil pedazos; cada territorio buscó su identidad, anulada por el imperio soviético, y al mismo tiempo su propia supervivencia. Así, la antigua URSS se desmembró en sus 17 repúblicas, que se convirtieron en estados independientes, y llegaron las primeras guerras civiles en algunas de ellas (Chechenia en Rusia es el caso más conocido, pero también ha sucedido en Armenia o en Kazajstán).
Checoslovaquia se dividió en dos, y Yugoslavia en cinco en medio de guerras civiles donde el factor religioso y étnico dio lugar a tremendas crueldades y matanzas, y volvieron a producirse asedios de ciudades como en la Edad Media.
En Europa occidental, la tendencia a la fragmentación política, tan característica de la Edad Media, ha aparecido con renovado vigor, no sólo en España, donde los separatismos vasco y catalán plantean abiertamente sus ansias de secesión, soñando con un nuevo siglo XIII donde jugarían un papel destacado, sino incluso en la centralista Francia, donde los separatismos bretón y corso sueñan con minúsculos estados independientes, o en Italia, donde las regiones más ricas del norte aspiran, con egoísmo característico, a descolgar a las más pobres del sur.La primacía no sólo político-económica, sino también educativa, cultural y científica ha desaparecido. Por el contrario, los síntomas de una profunda crisis, sobre todo psicológica y moral, se acrecientan, marcando fuertemente su impronta en todos los aspectos de la vida política, económica y social. Exactamente igual que hace 1600 años
Miguel Artola